16/4/13

El mundo al revés





Hay cosas que me llevan de cabeza, tengo que pensar dos veces al escribir las fechas, una vocecita en la cabeza me dice primero el mes, primero el mes.
Las medidas, lo más difícil, no hay centímetros, ni gramos, ni litros, creo que nunca llegaré a hablar de  pulgadas, galones o millas.
Los importes, a cambiar los puntos por comas y las comas por puntos, y aquí que todo se paga con cheque hay que dominar el asunto que no es lo mismo...
El coche, se me olvida que es automático y embrago aunque no haya pedal, en los atascos intento reducir rebajando la marcha!!?
El carnet de conducir español no lo convalidan, hay que examinarse del teórico y el práctico, ni explico la pereza que me dio.
Eso sí aparco de bien como nunca, que las plazas son enormes y en todos sitios hay aparcamiento, y a eso me he acostumbrado bien rápido.
Los horarios, comer a las doce y cenar antes de las ocho? pues también lo he conseguido, aunque los sábados pasamos a horario español.
Y del idioma, soy de las que si no encuentran la palabra se la inventan y se queda tan ancha, podéis preguntar a los vecinos.
Todas estas cosas  y otras muchas cosas que dejo para cuando hable de mi relación con los mapaches son las que nos hacen reír mientras cenamos y cada uno explica sus aventuras.


1 comentario:

  1. Me encanta lo de inventar las palabras!!antes buscaba mas la perfeccion d la palabra correcta pero con la edad,se pierde pudor a equivocarse a corregir y se gana en facilidad de compartir,de comunicarse.chicas...cuando faltan las palabras siempre recurrimos a la telepatia,existe y al final todos piensan k hemos pronunciado la palabra correcta,porque casi siempre lo mas,mas importante es EL CONTEXTO,

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