13/2/13

Los almendros florecen y yo quiero un hula hoop

A mí por estas fechas  siempre me pasa lo mismo.
Veo cómo florecen los almendros, los primeros jacintos.





Luce el sol y el cielo está limpio (es lo que pasa cuando vives en una zona con fuertes vientos).
Me olvido de que estamos en invierno, empiezo a preparar las semillas que plantaré un poco más adelante, siento que se acerca la primavera, pero sé que aún tienen que venir algunos días fríos, que todos los años pasa lo mismo.Pero me siento rebrotar, como los almendros y mis jacintos.Y quiero atrapar todos los rayos de sol posibles, así que me pongo un polar y empiezo a dar paseíllos por la terraza, pensando en todo lo que tengo que hacer para llenarla de flores.Poniendo alpiste y agua para los pajarillos, que alguno me visita todos los días.
Me imagino cómo treparán las capuchinas llenando las paredes de alegría, me digo que sí, que este año por fin florecerá la glicinia que me regaló mi hermana.Huelo el alelí gigante, que decidió brotar el primero y se yergue ahí en solitario, aguantando las rachas de viento.Se ve que es impaciente como yo y que con el primer rayo de sol se dice que ya llega la primavera y sale a saludarla, no sea que pase de largo.
Me revivo y busco música alegre y me encuentro con este vídeo, que ya tiene unos años pero yo no lo había visto.


 


Y me digo, claro, es que con optimismo no necesitamos mucho para ser felices.
Y ahora sólo me falta comprarme un hula hoop y disfrutarlo con el mismo entusiasmo, aunque se me caiga y no me mueva con tanta elegancia, que yo soy más bien patosilla.


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